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El desafío de mantener una coyuntura financiera favorable

Por Alejandro Bianchi, CFA Gerente de Inversiones de InvertirOnline.com


En los últimos meses quedó claro que el gobierno apunta a reducir el déficit fiscal un 1% por año sobre el PBI, lo que se sostendrá con ajustes en los subsidios económicos, a través de un reacomodamiento de tarifas. Por ejemplo, una tarifa que en 2016 cubría tan sólo el 30% del costo eléctrico mayorista, alcanzaría a cubrir el 61% en 2018 de acuerdo al gobierno. El ahorro generado por menores subsidios a las empresas de servicios públicos, se utilizará en mejorar la infraestructura. En otras fuentes de gastos, como las jubiliaciones y pensiones o empleados públicos la estrategia es que se se vayan reduciendo en términos reales, por aumento del PBI, puesto que reducciones allí tienen elevado impacto en el público.


En la Argentina, el 19% del PBI lo compone el gasto público, lo cual se erige como una de las principales impulsoras del crecimiento en el consumo de asfalto y cemento. En este punto, el sector de la construcción, ha sido el más dinámico de la economía. Se espera que siga impulsándola el próximo año gracias a los programas PPP (de Participación Público y Privada) y los fondos comunes de inversión cerrados. En repaso, el gasto total en infraestructura para 2018 se proyecta en $435 mil millones, un 35% superior a 2017.


Si bien el económico modelo desincentiva el consumo e impulsa la inversión, es importante mencionar que el consumo privado continúa siendo el factor de mayor peso en el PBI, ya que representa aproximadamente el 66% del mismo. Las ventas en supermercados y shoppings han registrado aumentos interanuales de entre el 15% y el 20% en los últimos meses, variaciones que resultan negativas cuando se descuenta el incremento de precios, debido a la inflación. Y también se han registrado incrementos en las ventas de automóviles, y otros segmentos, lo que favorece a las estimaciones de que el consumo privado crezca 3.3% de cara a fin de año y al 2018.


Sin embargo, el país deberá continuar con el cambio de su imagen a nivel privado, ya que en cuanto a inversión, la Argentina ostenta una de las peores tasas de la región en términos de su PBI. Con tan sólo 15.8%, la inversión en el país se encuentra  muy por debajo del 20.3% promedio de Latinoamérica y del 26.7% de Colombia. Y la inversión, que representa el 16% del PBI, es de suma importancia por su impacto directo en la productividad, la cual retrocedió 0.4% anual entre 1998 y 2015. Pero pese a que quedan cuentas pendientes en cuanto a inversiones, el sector financiero nacional sigue con su potencial de crecimiento.


Similar a lo que ocurre con la industria de la construcción, el financiero se presenta como un sector con particular atractivo. Aunque atrasado, si se traza una comparación con países como Chile, donde los préstamos alcanzan el 84% del PBI (en la Argentina, solo el 13%), el renovado modelo de tasas reales positivas marca un nuevo paradigma en la industria, que obligará a moverse hacia nuevas estrategias para poder redefinir su modelo de negocio. Teniendo en cuenta la baja penetración, es decir un bajo punto de partida, el potencial de crecimiento en el sector financiero argentino, pese a todo, es muy grande.


El objetivo a partir de ahora es terminar de dar ese primer paso para alcanzar el “investment grade”, que es la calificación (BBB o superior) que indica la alta probabilidad de pago (amortización y renta) de los títulos públicos. Este objetivo podría llevar varios años.

Durante los mismos es clave la reducción de la inflación. La misma está siendo atacada por el Banco Central a través de un esquema de metas con suba de tasas que generan una mayor confianza de los agentes del mercado. Recientemente, la calificadora elevó la nota de los bonos soberanos argentinos de B a B+, algo que el mercado recibió positivamente. Al tratarse de bonos "menos riesgosos", hubo una notable disminución en los rendimientos requeridos por los inversores de aproximadamente 70 puntos básicos.


En definitiva, mantener esta serie de políticas que se implementaron en los últimos dos años será clave para que las entidades internacionales interpreten de buena manera la coyuntura nacional. Además de sostener un mercado financiero propicio para los inversores y la reciente calificación de B+, el país debe continuar seduciendo a la emisora de índices MSCI, para que cambie de opinión en 2018 y lo incluya en el grupo de países emergentes.

Fondos Comunes de Inversión, una industria de $500 mil millones

Fondos Comunes de Inversión, una industria de $500 mil millones
Por José Ignacio Bano, Gerente de Asesores Financieros en InvertirOnline

La industria de los Fondos Comunes de Inversión es un gigante desconocido para muchos que en Argentina administra más de $500 mil millones. Para ponerlo en escala, esto representa más de la mitad de la base Monetaria, es decir, más de la mitad de todo el efectivo circulante y las reservas bancarias.

Si es una industria tan grande, ¿por qué no son más conocidos los Fondos? La respuesta es que no es tan amplio el público que invierte en ellos: menos de 400 mil personas en todo el país. Esto es 1.3% de todas las personas mayores a 20 años. Por otro lado, los individuos son jugadores menores dentro de la industria, la gran mayoría del capital invertido es de instituciones tales como banco, aseguradoras, etc.

Sin embargo, los individuos están tomando protagonismo y cada vez son más las personas que invierten. En los últimos 12 meses la cantidad de personas que tienen algún Fondo Común de Inversión se triplicó y en el mismo período, el capital invertido se cuadruplicó.

Si todavía no está bien seguro de qué es o cómo funciona un Fondo lo voy a ayudar un poco.

Un Fondo Común de Inversión es una cartera de activos financieros, conformada por el capital aportado por los inversores y administrada por un Portfolio Manager. Así como un inversor puede comprar una Acción de una empresa, en el caso de los Fondos cada porción unitaria se llama cuotaparte.

Uno de los aspectos más interesantes de los Fondos es la administración profesional. El Portfolio Manager (sólo o con un equipo) toma las decisiones de inversión por lo que cada individuo se beneficia de estar invirtiendo en la bolsa con una administración dedicada y profesional sin necesidad de saber mucho de finanzas ni tener que tomarse el tiempo para mantenerse informado.

Por otro lado, todo Fondo Común de Inversión tiene lo que se llama un Reglamento de Gestión. Ese reglamento es lo que, por así decirlo, marca la cancha. En él se expresan los detalles de la operatoria y además, lo más importante, se establece que cosas puede y no puede hacer el Portfolio Manager. Por ejemplo, si el Reglamento establece que solamente puede invertir en acciones argentinas el inversor conservador que no tolere la volatilidad que pueden tener las acciones sabrá que ese Fondo no es para él y buscará un Fondo de Bonos o de Money Market. También el reglamento puede exigir que no haya más de un cierto porcentaje de fondos líquidos para asegurar que efectivamente el capital esté invertido (aunque esto juega en contra en un mercado bajista).

Es extraño que recién ahora estén tomando un fuerte impulso los Fondos entre los inversores minoristas porque es para ellos quienes tienen las principales ventajas. Otro punto relevante para el minorista es que con pocos fondos ya puede estar participando. Por lo general los mínimos que se solicitan son entre $1.000 y $10.000. Con ese dinero, además se está participando de una inversión altamente diversificada. Esto es importante por dos motivos: uno es que con esos montos mínimos de inversión, por un tema de costos de operación, no sería rentable que cada uno por su lado compre y venda los mismos activos que tiene el Fondo.

El segundo motivo por el que importa la diversificación es que disminuye el riesgo de la inversión. Al comprar muchos activos distintos uno tiene una participación pequeña en sus inversiones de cada activo por lo que un mal resultado de uno particular no dañará mucho el resultado total.

¿Qué Fondos Comunes de Inversión Existen?

Hay Fondos de muchos tipos pero se podrían dividir en tres grandes categorías: Fondos de Money Market, Fondos de Renta Fija, Fondos de Renta Variable.

Los Fondos de Money Market son los más conservadores y por lo tanto los mejores para quienes menos dispuestos están a correr riesgos. Invierten en colocaciones de corto plazo, a tasa fija tales como Plazos Fijos, Lebacs y Cauciones. Son una mejor alternativa que el Plazo Fijo por 2 motivos principales: generalmente rinden más que el Plazo Fijo y no requieren un plazo mínimo. Uno puede rescatar al día siguiente de suscribir si necesita hacerse del dinero (y no esperar el mínimo de 30 días como para un Plazo Fijo). Además uno queda invertido en el Fondo todo el tiempo, sin necesidad de renovar en cada vencimiento.

Los Fondos de Renta Fija invierten principalmente en Bonos, Obligaciones Negociables (que son Bonos emitidos por empresas) y Lebacs. Aquí el perfil de riesgo es un poco superior que el de Money Market básicamente porque los Bonos tienen cotización y pueden bajar de precio, o sea, podría el inversor en algún momento ver una caída en el valor de la cuotaparte. La ventaja, en relación a los Fondos de Money Market es que tienen un mayor rendimiento potencial y que pueden tener Bonos atados al dólar o a la inflación, que aseguran unos ganarle al dólar y otros una tasa real positiva.

Finalmente, los Fondos de Renta Variable son los más agresivos de todos porque invierten en acciones y por lo tanto, si el mercado de acciones cae de valor, estos fondos difícilmente no caigan. La gran ventaja: en un período medio-largo de tiempo (digamos 2 a 3 años o más), son los Fondos que más rinden. En lo que va de 2017 estos Fondos han sacado resultados en torno al 70%.

Como dijimos, cada Fondo tiene su propio reglamento y su propio administrador así que no todos tienen los mismos resultados. Muchos bancos y casas de bolsa los ofrecen. La recomendación es que antes de invertir vea cómo está compuesta la cartera y cómo le ha ido a ese fondo en el pasado.

Operar con Stop Loss

Stop Loss y Alarmas son excelentes herramientas para la gestión del portafolio que todo inversor debería utilizar. En la plataforma de invertirOnline contamos con estas herramientas por eso decidimos generar esta nota para profundizar en el tema.

Primero las definiciones:

Una alarma es un aviso (sin operación) de que un activo llegó a un precio objetivo.

Un Stop Loss es una órden condicional de venta: primero debe cumplirse la condición de que un activo llegue a un precio objetivo para que luego se dispare la orden de operación al mercado.

Ambas herramientas se utilizan para evitar ser sorprendido por el mercado pero el Stop Loss es una herramienta más poderosa porque permite poner en piloto automático el cierre de la posición del activo.

La expresión Stop Loss esa una generalidad pero para ser exactos debería aplicarse solamente para los casos en los que el inversor cierra la posición tomando una pérdida y previniendo el impacto de mayores caídas.

Existen también los llamados Stop Gain que también se tratan de órdenes de venta condicionales pero la condición es que el activo suba hasta llegar a determinado precio, si llega o lo supera se genera la orden de venta. Este tipo de operación se utiliza típicamente cuando se determina un valor como objetivo: se coloca el Stop Gain para asegurar la venta y toma de ganancia antes de que el título vuelva a caer.

Un inversor podría al comprar un activo cargar un Stop Loss y un Stop Gain de manera de cortar la pérdida en caso de resultado negativo pero también enviar la orden de venta cuando el activo llegó al objetivo.

 

¿Cómo se carga un Stop Loss?

Un Stop Loss puede cargarse en la pantalla misma de confirmación de la orden de compra. También, en cualquier otro momento, desde la página “Mis Alarmas” a la que podrá acceder desde la opción “Operar” -> “Alarmas y Stop Loss” (un atajo para llegar a esa pantalla es el ícono de la campanita que se encuentra en la parte superior de la pantalla).

 

Una vez ahí se carga primero las condiciones que disparen la operación (trigger) y luego la orden de venta similar a cualquier otra orden de venta. El sistema interpretará que la orden se debe mandar a mercado solamente cuando se haya cumplido la condición. Una vez cumplida, se enviará la orden de venta según fue cargada.

Ver instructivo

 

¿Por qué es importante utilizar Alarmas y Stop Loss?

Acota las pérdidas: si uno coloca el stop loss tras la compra del instrumento ya sabrá de antemano cuánto dinero podrá perder en ese trade como máximo. Agrega mucha certeza al inversor y asegura que una sola mala decisión de inversión no perjudique sustancialmente el portafolio.

Da disciplina al inversor: un error muy común es “seguir esperando” con una infundada esperanza que el título recupere su valor. Muchas veces es más eficiente reconocer rápidamente una pequeña pérdida y buscar una nueva oportunidad que correr el riesgo de profundizar la pérdida o quedar mucho tiempo en una situación desventajosa.

Quita responsabilidad de monitoreo: la orden queda cargada a la espera de que se cumpla la condición que la dispare. El inversor estará protegido por esa operación condicional que se ejecutará aunque ni siquiera se haya enterado de lo que ocurrió en el mercado. Una persona que no puede cotidianamente monitorear sus inversiones anula el riesgo que está corriendo por desatención.

No siempre es una pérdida: a medida que el precio del activo sube el inversor puede corregir el precio del Stop Loss hasta el punto que ese Stop Loss quede por encima del precio inicial de compra. En ese caso no se llama Stop Loss (detener pérdida) sino Take Profit (tomar ganancia).

Como resultado de múltiples operaciones en la bolsa uno podría salir ganando aún si pierde más veces que las que gana cuando se asegura mantener las pérdidas acotadas pero no le pone límite a las ganancias. Este modo de operar lo ayudará a mantener las pérdidas acotadas.

Previsible volatilidad en el mercado de acciones

Por José Ignacio Bano, Gerente de Asesores Financieros de InvertirOnline.


En el último par de semanas hemos visto una alta volatilidad en el mercado de acciones. El Índice Merval luego de subir más de 70% en el año y tocar el 7 de este mes un máximo de 28.120 puntos, comenzó una secuencia de 5 jornadas seguidas de bajas que terminó el martes 14 recortando la ganancia acumulada anual a 55%. Luego se vieron dos jornadas de fuerte recuperación y un movimiento lateral en el índice durante esta semana pero con títulos individuales que sorprendieron por sus grandes variaciones.


Muchos factores influyeron. Uno de los principales fue la licitación de Lebacs que mostró un alza superior a los 2 puntos porcentuales en toda la curva. La tasa la Lebac a 1 mes pasó de 26.5% a 28.75%. Aún teniendo en cuenta un posible impuesto de 5% sobre la renta de Lebacs, rendiría 27.3%, más que lo que pagó en la licitación de octubre.


El uso de Lebacs por parte del BCRA con el objetivo de aspirar pesos y contener la inflación quita también pesos de otras alternativas de inversión como los Bonos en Dólares y las Acciones. El dólar está planchado y para inversores en renta variable es difícil de resistir la tentación de pasarse a Lebacs recibiendo una tasa real positiva proyectada de más de 10%. También hubo fenómenos que tuvieron alto impacto en acciones específicas, pero con mucha ponderación dentro del Índice Merval. Petrobras Brasil (APBR), además de sufrir por la baja del precio del petróleo, se vio influenciada por la situación de la política de Brasil y tuvo un retroceso en 6 ruedas de 15%.


También las acciones de Banco Macro sufrieron caídas superiores a 13% en un solo día y bajaron de $237.9 el 26 de octubre a un mínimo intradiario de $162.5 el miércoles 15 (-31%) para luego recuperarse fuertemente durante el mismo día y terminar en $178. Sobre renta fija hubo también novedades que movieron el mercado. La noticia de la obligación de las compañías de seguro de bajar su tenencia de Lebacs las llevó a volcarse a tomar posiciones en bonos lo que impactó con importantes subas en los indexados por CER (como el TC21 o PARP) y el TJ20 que es un bono indexado a la tasa de política monetaria.


¿Qué se prevé que ocurra en las próximas semanas?

Es muy probable que continúe la volatilidad alta algunos días más. Hay temas sin resolver como la reforma impositiva, hay nuevas empresas que salen a cotizar y ampliaciones de capital y también hay recompras de títulos de deuda como los que hizo la Ciudad de Buenos Aires. Ante este escenario, el inversor más conservador debería refugiarse en los instrumentos más seguros como Lebacs, Letes, Bonos Cortos y Fondos de Inversión que inviertan en estos instrumentos.

El público más agresivo puede ver lo ocurrido en los últimos días como una corrección dentro de una tendencia alcista. Interpretando así el mercado, sería buen momento de volver a sumar paulatinamente posiciones a medida que cada acción esté en los precios de soporte. Esta volatilidad era de esperarse, lo difícil, como siempre, era prever el momento en que iba a ocurrir. Ante estas situaciones es fundamental tener un portafolio balanceado y operar con stop loss para prevenir sorpresas.

Cómo armar el mejor portafolio post elecciones

Por Alejandro E. Bianchi, CFA, Gerente de Inversiones de InvertirOnline.com


El resultado electoral abre un nuevo escenario para el mercado local de acciones y de bonos. La continuidad de las políticas que se implementaron en los últimos dos años, probablemente sea próximamente interpretada por entidades internacionales positivamente. Por un lado, las calificadoras internacionales ya subieron la calificación de Argentina un escalón, de B a B+. Por otro, la emisora de índices, MSCI, que este año no ha incluido al país en el grupo de emergentes, dejándolo relegado dentro de los países de frontera, podría cambiar de opinión el año próximo.


El resultado de las urnas genera a su vez que se vislumbre la aprobación de algunas reformas clave. La primera, una reforma laboral. La segunda una reforma impositiva recientemente anunciada. Su objetivo es simplificar el intrincado esquema impositivo para ofrecer competitividad a las empresas, pero al mismo tiempo, ser neutral en términos de impacto fiscal para el país. Este último factor es clave para que Argentina pueda sostener el financiamiento externo de su déficit actual cada vez a menores tasas y pueda mejorar sus calificaciones de riesgo.


Entre los principales cambios que introdujo la propuesta de reforma impositiva, están la imposición de la renta financiera, intercambio del ITI por el impuesto a la ganancia de ventas de 2das viviendas, permitir tomar a cuenta de ganancias el pago de impuesto a débitos y créditos, la reducción del impuesto a las ganancias para empresas al 25% y la reducción de ingresos brutos provinciales en un plazo de 5 años.


A su vez, el mercado también espera la demorada Ley de Mercado de Capitales. La misma podría contener moderación de ciertas facultades de control poco “market friendly” otorgadas a la CNV por la legislación promulgada en 2012. Uno de los cambios que introducidos en la propuesta de modificación impositiva es la desgravación del impuesto a las ganancias, en cabeza del fondo común cerrado. Estos fondos, fallaron entre las opciones más elegidas en el blanqueo, pero serán en los próximos años una de las industrias de mayor desarrollo y darán fuerte impulso a la construcción, junto a las empresas público privadas (PPP).


Todas estas reformas sustentan las expectativas de los inversores, que festejan el resultado con un Merval en sus máximos históricos medido en dólares como en pesos. Si bien algunas valuaciones ya se encuentran por sobre sus valores fundamentales, el flujo de ingreso de capitales y el apetito mundial por el riesgo argentino, con el resultado de las elecciones, lejos de disminuir, se acrecientan. En este escenario, el dólar, continúa con una presión a la baja. Así, el Central tendrá que salir a comprar para mantener el tipo de cambio real. Probablemente, cada vez que detecte que el tipo de cambio real multilateral perfore la zona de 86, cosa que de suceder perjudicaría aún más la competitividad de la industria local, saldrá a recomponer reservas.


A su vez, pasadas las elecciones, algunos cambios que se encontraban en el “freezer electoral” se han comenzado a acelerar. YPF subió los precios de sus naftas y ello, junto la presentación de un plan quinquenal le valieron una importante suba en la semana. Este es uno de los sectores clave que recomendamos, puesto que a diferencia del resto del mercado, se encuentra a precios muy por debajo de sus máximos históricos, y la explotación de Vaca Muerta, que durante un tiempo había pasado a ser sólo un sueño, comienza a parecer cada vez más real. Es interesante notar que la gran beneficiada por la reforma fiscal propuesta por Dujovne, son las acciones. Por un lado, pagarán 10% menos de impuesto a las ganancias en un plazo de 5 años y ello aumenta sus valuaciones, y, por otro, han quedado exentas, a diferencia del plazo fijo y los bonos, del impuesto en cabeza de los inversores. En otras acciones, recomendamos mantener una estrategia que siga la tendencia e ir ajustando los stop loss para salir cuando venga una toma de ganancia. Es importante recordar, que “los papeles, no llegan al cielo”. Pero también, cualquier toma de ganancias en el contexto actual debe ser interpretada como una buena oportunidad de entrar a mejores precios.


Otras movida que precipitó el resultado eleccionario fue la del BCRA. El resultado en las urnas apoya la política monetaria de metas de inflación que viene llevando a cabo el Banco Central. Si bien prometió una inflación del 17% para este año y el acumulado ya alcanza el 17.8%, la tendencia de desinflación es clara. Este año cerraremos con una inflación cercana al 22%, que es nada menos que la mitad de la registrada en 2015 y en 2018 probablemente estemos en niveles más cercanos al 12%. Así, en la semana, la autoridad monetaria dio señales de su implacable decisión de bajar la inflación con una suba en su tasa de referencia a 28.75%. Esto dará larga vida a las Lebacs, la inversión estrella de los últimos tiempos, por algún tiempo más.

Es de esperar que en la próxima licitación de Lebacs del 14 de Noviembre, el Central eleve su tasa de corte anterior (26.5%) en línea con lo realizado con su tasa de referencia. Desde el punto de vista de los bonos, Argentina aún ofrece para los nominados en dólares un exceso de retorno de 109 puntos básicos frente a su par Brasileño. El resultado de las elecciones sostiene el valor de los mismos en línea con la esperada mejora de la calificación. De todas formas, aquí es importante entender que este es un proceso de largo plazo. A Brasil, le llevó desde 2004, año en que tenía una calificación B+, 6 años hasta alcanzar el investment grade (BBB). De manera, que, por el momento, Argentina paga 5.56% a 10 años en dólares (al cual si se aprueba la propuesta de renta financiera, el inversor deberá restarle el 15%) y será un largo camino hasta poder tener las tasas de financiamiento de otras economías latinoamericanas consideradas investment grade como Chile, que paga tan sólo 2.79%.


El plazo fijo, la inversión extrañamente elegida por el 80% de los Argentinos pese a que rinde solo 19%, es decir, 3 puntos menos que la inflación esperada, también será gravado por el impuesto a las ganancias al 5%, y al 15% si ajusta por UVA. Esto llevará a incrementar una tendencia que se viene registrando de inversores que se pasan a invertir en Lebacs en pos de mantener el poder adquisitivo de su dinero. Hacia fines del 2018 tal tendencia debería llevar a los bancos a tener que incrementar sus tazas y a que se normalice la curva, donde hoy un instrumento con menos riesgo como la Lebac paga más que uno con más riesgo como el plazo fijo. Los fondos? También estarían alcanzados por el impuesto cuando inviertan en instrumentos gravados, no así los de acciones.

En definitiva, el elefante dormido latinoamericano, parece finalmente despertar. Y el todo por hacerse, indica que será un largo camino de virtuosismo. El inversor que quiera mejorar sus rendimientos en este escenario debería seguir apostando a los activos ganadores de este nuevo modelo económico como las compañías ligadas a la construcción. Quien no lo haya hecho, obviamente poner parte de su cartera en Lebacs, para aprovechar las tasas cada vez mayores que ofrece el Banco Central. Y definitivamente mantener una parte dolarizada en bonos argentinos de mediano plazo para dar más estabilidad a la cartera.

La licitación de Lebacs de noviembre llega ante un nuevo panorama financiero

Por José Ignacio Bano, Gerente de Asesores Financieros de InvertirOnline

Todavía quedan resabios de lo que fueron las últimas elecciones. Y no es para menos, ya que el guiño positivo del electorado a Cambiemos permite que el Gobierno encare una serie de medidas y reformas económicos, impositivas y financieras, que siembran buenas expectativas en los inversores.

Si bien no es novedad, en las últimas semanas más que nunca se ha visto una posición firme en la política monetaria del Banco Central para seguir bajando la inflación. Pese a que la meta de 17% de este de año fue superada en septiembre y que se espera que termine en torno a 23%, igual no puede negarse la tendencia de desinflación. 23% de 2017 sería casi la mitad de la inflación de 2016 de 41% y además sería la tasa más baja de los últimos 8 años.

Para 2018 el objetivo del Banco Central será volver a bajar a la mitad la inflación del último año y llevarla a 12% aunque el mercado - en el relevamiento que hace el mismo Banco Central - supone que nuevamente no se cumplirá la meta y terminará el año 2018 con una inflación de 16%.

Sabiendo la institución monetaria la dura batalla que deberá seguir librando, anunció su decisión de subir la tasa de referencia a 28.75%. Como venimos sosteniendo desde hace un tiempo, definitivamente esto permitirá que las Lebac tengan cada vez más vida y sean las más elegidas entre los inversores. En este sentido, para la licitación del próximo martes es de esperar que la entidad que encabeza Federico Sturzenegger eleve su tasa de corte anterior, de 26.5% a valores coincidentes con la tasa de referencia anunciada esta semana.

Esta próxima licitación tendrá el condimento extra de que ya el gobierno manifestó su intención de que el impuesto a las ganancias impacten sobre la renta que los inversores obtengan de las Lebacs gravándolas con un 5%. Si bien todavía este impuesto es un proyecto, hacer la matemática de aplicarlo ahora a una tasa de 28,75% llevaría a una tasa neta de impuestos de 27,3%, es decir, aún así sería superior a la de la licitación del mes pasado para el menor de los plazo.

En este contexto el Central deberá salir a seducir a los inversores y de esa manera lograr renovar en su totalidad el stock de Lebacs que vencen evitando así que quede más efectivo en circulación, lo que sumaría mayor presión inflacionaria. Esperemos que se pueda controlar la espiral ascendente de tasas que comenzó en 22,25% en marzo de este año y con 6,5% de aumento, terminó en los valores actuales.

Los millennials, el ahorro y la inversión: cómo manejan la economía las nuevas generaciones

Arranquemos por definir qué es un millennial. Se considera que la generación que nacimos entre 1981 y 1995, que hoy somos jóvenes de entre 21 y 36 años, formamos parte de esta generación. El nombre deriva de que su cambio de adolescencia a juventud, ocurrió durante el cambio de milenio. Los nacidos en forma posterior a 1996, y que actualmente tienen 20 o menos años, forman parte de una nueva generación denominada Gen Z. Y los mayores, pueden clasificarse como Generación X, Baby Boomers y Veteranos.


Aún es difícil de perfilar a un GenZ, pero no así a un millennial, ya que actualmente, son el 75% de la fuerza laboral del mundo y se encuentran en plena actividad. Cuando uno trata de definir sus características, normalmente puede encontrar los siguientes rasgos: digital, on demand, móvil, personal y colaborativo. Entre sus valores buscados están: flexibilidad, propósito, ética y
contribuciones a la sociedad.


Respecto de las expectativas, la consultora Delloitte, que realiza un informe anual de millenials plantea que en mercados emergentes, el 71% espera ser mejores económicamente que sus padres. En términos generales, la mayoría coincide en que esta generación es más propensa atener menor lealtad a sus empleadores. Algunos atribuyen esto al contexto de expansión económica que ha generado la revolución de internet. Esto ha marcado sus pretensiones laborales de flexibilidad, propósitos, ética y contribución a la sociedad. Buscan por un lado los beneficios de un trabajo independiente, pero con las ventajas de la relación de dependencia. Se trata de nativos digitales, desde su llegada, en 1998, internet ha sido adoptada por esta generación como algo natural. Y cada vez más, desde el advenimiento de las redes sociales luego del 2005, sus relaciones se ven influenciadas y ocurren a través de las mismas.


A la hora de analizar qué sucede con las decisiones de inversión para este grupo, este perfilado tiene mucho que ver. Ha habido una mutación por parte de los millennial del llamado telefónico o la visita presencial al banco o asesor de inversiones hacia portales de internet como invertirOnline y homebankings. A su vez, los foros de internet hoy ocupan lo que otra podría ser una recomendación de un amigo respecto a la elección del banco o bróker a través del cual invertir.


En el plano local, a su vez, esta generación vivió en 2001 el corralito junto a la explosión de las .com, la crisis de 2008 y el cepo cambiario. La volatilidad ha sido prácticamente su estilo de vida, así como también la desconfianza en el valor de la moneda y en los bancos. Ello, desde luego ha marcado un profundo cambio de su actitud hacia las inversiones. Siendo hoy imperante para las generaciones más jóvenes el ponerse al frente de sus finanzas con una actitud más activa que pasiva.


Como puede observarse en el siguiente cuadro, hoy los millennials han superado en cantidad de cuentas a la generación X en las plataformas de manejo de inversiones más modernas como la que ofrece invertirOnline.com. A su vez, si bien es posible abrir una cuenta comitente desde tan sólo $10.000, la evolución del tamaño del portafolio promedio desde luego aumenta con las generaciones, ya que las más avanzadas en edad han gozado de mayor cantidad de años de acumulación de riqueza.

 

 

A su vez, a priori podríamos pensar que por esa forma de ser desprendida de las generaciones más jóvenes, podrían también estar asumiendo mucho más riesgo en sus portafolios. Sin embargo, esto no es así. Es posible observar empíricamente qué los millennials respecto del resto de las generaciones a la hora de invertir no son los más agresivos. Si dividimos su propensión a utilización de instrumentos más agresivos como acciones y opciones, versus otros más conservadores como los de renta fija o el efectivo, en general, podemos ver que hay una distribución casi normal.

La generación X hoy es aún la más agresiva, lo cual también tiene sentido en función a que su tamaño de portafolio es mayor y no tiene, como los baby boomers o los veteranos que utilizar parte de él para sus gastos de retiro, motivo por el cual debe ser más conservador. Ese mayor tamaño de portafolio y horizonte temporal aún largo, le permite a la generación X asumir más riesgo sin comprometer sus necesidades básicas, mientras que, los millenials y Gen Z, rebeldes en la teoría, son más conservadores cuando de sus finanzas se trata.

 

 

Alejandro Bianchi, gerente de inversiones

 

Con la primavera la “Lebacmanía” florece

Por José Ignacio Bano, Gerente de Asesores Financieros.


La licitación de Lebacs del próximo martes 17 presenta una muy buena oportunidad para inversores que no teman mantener posición en pesos durante las elecciones.


Si analizamos el contexto actual, vemos proyecciones del índice de inflación para los próximos 12 meses en torno al 17%. Y si vemos que la tasa de Lebac ronda el 27% anual notaremos la excelente alternativa de inversión que esto significa, porque permiten alcanzar tasas reales (es decir, netas de inflación) cercanas a los dos dígitos.


No es común que se den este tipo de oportunidades, las tasas de Lebac se colocaban solo algunos puntos por encima de la inflación esperada.


En la licitación de septiembre, el 47% se adjudicó para el menor plazo (un mes), el 12% a dos meses, 14% a tres meses, 6% a cinco meses, 5% a siete meses y 16% a nueve meses, con un promedio que se incrementó a 100 días, desde 72 en la licitación de agosto. Repasando meses anteriores, en agosto el 59% del monto adjudicado había sido al plazo de un mes, en julio el 66%, en junio el 62% y en mayo el 70%, con lo cual hay una tendencia de aumento de duration.


De cara a la próxima licitación, podría continuar en aumento el plazo promedio licitado de Lebacs por dos motivos. Por un lado, al haber logrado el BCRA que la curva de tasas vuelva a tener pendiente positiva, resulta más atractivo para el inversor optar por plazos de inversión largos que actualmente ofrecen tasas reales más elevadas.


Además, si el público estima que la tasa de inflación descenderá, esperará también que el Banco Central baje paulatinamente las tasas en las siguientes licitaciones. En esos casos entonces preferirá pasar a plazos mayores para asegurar una tasa alta de interés por un período más largo.


El segundo factor que nos hace esperar un aumento en el plazo promedio licitado es el incentivo del Banco Central de subirlo ya que le permitirá continuar descomprimiendo la presión que tiene de renovar todos los meses montos tan importantes como proporción de la base monetaria.


En términos generales, si el Central no logra seducir a los inversores y no se renueva todo el monto que vence, esa enorme cantidad de efectivo se volcará al circulante lo que llevará a una mayor presión inflacionaria. Y si la expectativa de inflación aumenta, la tasa que pedirá el inversor para renovar Lebac también aumenta, entrando en una espiral donde cada vez tiene que pagar el BCRA mayores tasas para absorber pesos.


Cuanto menor sea el plazo de renovación, más velocidad tomará este juego de espiral de tasas. Y cuanto mayor sea el plazo (que es lo que está buscando el Banco Central), más tiempo habrá para mostrar que la inflación se está controlando, que es la verdadera batalla que sostiene el banco de bancos, y para lograr que los inversores acepten una tasa nominal menor pero igualmente positiva en términos reales si es comparada con la inflación esperada.

 

Seguramente existirán también inversores cautos que prefieran pasarse al dólar y esperar posicionados en esa moneda hasta conocer el resultado de las elecciones. Para quienes no teman una disparada del dólar, esta licitación de Lebacs podría presentar una excelente oportunidad de conseguir buena tasa por varios meses.